Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
sábado, 2 de julio de 2016
domingo, 22 de mayo de 2016
sábado, 30 de abril de 2016
Habría cambiado tu vida recibir una carta de John Lennon? (Steve Liston/Danny Collins)
Cuestionarse si nuestra vida podría haber sido diferente de haber tomado otros derroteros es un tópico, no únicamente para toda persona reflexiva, sino también en la misma ficción, sea literaria o cinematográfica. Pero resultan interesantes las proposiciones en las que esa cuestión se plantea y, además, el elemento que la ocasiona demuele los muros de lo cotidiano para un personaje y le empuja de hecho a cambiar su vida. Nada nuevo, en cualquier caso, pero algo atractivo si se lleva con cierta habilidad; lo cual es precisamente lo que ha conseguido el guionista estadounidense Dan Fogelman en su debut como director, Danny Collins (2015), una humilde película de redención.
Durante los primeros años ochenta, actuó en un club de folk londinense de New Kings Road con el escocés Bert Jansch, y grabó In For A Penny, in For A Pound(1982), un desacostumbrado disco de rock. En 1985 se fue de gira con el Ballet Rambert, una influente compañía inglesa de danza clásica en sus inicios y contemporánea en la actualidad, cosa que volvió a hacer a comienzos del nuevo siglo. Y en 1987 creó su propio sello discográfico, River Run, como en 1995 fundó Hubris Records.
A lo largo de su carrera ha grabado una veintena de discos, atreviéndose alguna vez con el jazz melódico; actuó frecuentemente con la cantante inglesa Maggie Boyle, ya fallecida, durante los años noventa, y con la banda The Durbervilles desde 2010. Su álbum Of Moor and Mesa(1992) obtuvo buenas críticas en Estados Unidos, y la Thomas Paine Society, dedicada a dicho escritor revolucionario estadounidense, seleccionó su composición “Here’s to Tom Paine” como su canción oficial.
Su música ha sido grabada por los reputados Dolores Keane, Peter Bellamy, Bob Fox, Fairport Convention, The House Band, North Cregg, John Wright y otros, y en sus discos recopilatorios han contribuido sus colegas Ralph McTell, Wizz Jones y Coope, Boyes and Simpson. Y en febrero de 2012, el tema que da título a su álbum The Reckoning ganó el premio a la Mejor Canción Original en los BBC Radio 2 Folk Awards.
Pero fue en 2005 cuando se vio obligado a hacer un viaje al pasado, al año en que grabó su primer álbum en Bristol. La revista ZigZag le había hecho una entrevista en 1971, durante la que expresó su miedo a que saltar a la fama y conseguir montañas de dinero, de ocurrir, pudiera afectar de mala manera a su música. Y un lector asiduo de la revista se topó con aquellas declaraciones y se decidió a escribirle una carta para tranquilizarle, desearle buen porvenir e incluso ofrecerse a echarle una mano. Pero Tilston no supo de esta carta hasta treinta y cuatro años más tarde, lo cual no tendría mayor relevancia si no fuese porque ese lector era John Lennon.
El archiconocido cofundador de The Beatles, asesinado por el desequilibrado Mark David Chapman en 1980 frente al edificio Dakota de Nueva York, le decía a Tilston en aquella carta que la fama y la riqueza no cambian el modo en que uno ve las cosas importantes de la vida; además, le facilitaba su número de teléfono por si quería llamarle algún día y hablar del asunto.
Tilston contó en agosto de 2010, durante una entrevista para un diario británico acerca de su música y de la publicación de su novela All For Poor Jack, que un coleccionista se había puesto en contacto con él en 2005 para verificar la autenticidad de la carta, aquella que Lennon había enviado a ZigZag para que se la hiciesen llegar. Pero la revista había quebrado poco después, y nunca se la remitieron.
“La única diferencia [de ser famoso y rico]”, había escrito Lennon, “básicamente, es que no tienes que preocuparte por el dinero (comida, techo, etcétera). Pero todo lo demás, las emociones, las relaciones, son iguales que las de cualquiera. Lo sé. Fui rico y pobre, y también lo fue Yoko. Entonces, ¿qué piensas sobre eso?”. Y bajo esa pregunta era donde había garabateado su número de contacto.
No es difícil imaginar el absoluto asombro de Tilston al enterarse de que John Lennon quería charlar con él cuando sólo tenía veintiún años. “Fue un torbellino de emociones mezcladas; el enojo y la frustración estuvieron muy presentes”, recuerda. “Lo habría llamado, no cabe la menor duda. Pero la vida de todos está plagadas de esos «qué habría pasado si…», y son puras conjeturas. Lo irritante es que nunca tuve la oportunidad de enterarme, así que definitivamente es un caso de «el camino no transitado», y no por decisión mía”.
Fue entonces cuando Dan Fogelman, que hasta entonces sólo tenía en su haber guiones como los de la emocionante Cars(2006), la risueña Bolt (2008), la anacrónica Tangled (2010) o Crazy, Stupid, Love (2011), habló con Tilston de utilizar este detalle de su biografía para su primera película como director. “La carta no es ni remotamente la cosa más importante en mi vida”, asegura el músico. “Esa es la única conexión real [de la película] con ella. Lo demás es ficción pura”.
Mejor para él de ser así, porque Danny Collins trata sobre un viejo rockero estadounidense que, pese a su edad, aún lleva una rutina de excesos. Pero esto cambia cuando descubre que Lennon le escribió esa carta que no había sido entregada, y la impresión que esto le produce le empuja a dar un volantazo radical a su vida en varios aspectos.
Fogelman está atento para utilizar las cosas pequeñas, los objetos que rodean al protagonista y que este usa, como fuente descriptiva de sus hábitos y existencia, así que se sirve de no pocos planos de detalle, sobre todo al principio, cuando se reserva unos minutos antes de mostrar el rostro de Collins, el del intachable Al Pacino, que casi siempre actúa como si su trabajo fuese una diversión cotidiana, resultando muy creíble la mayor parte de las veces, y este es el caso.
Bobby Cannavale y Jennifer Garner cumplen bien con su cometido encarnando a Tom y Samantha Donnelly, pero los mejores diálogos del guion que el propio Fogelman ha escrito se los reserva para las conversaciones que Collins mantiene con su manager y amigo Frank Grubman, un eficaz Christopher Plummer, llenos de una sencilla chispa no exenta de la mala baba más cínica y sincera; y no están mal las juguetonas pláticas de Collins con una innegociable Annette Bening como Mary Sinclair.
Pero se trata de una historia convencional de redención, quizá a veces un poco caprichosa, con los vaivenes del camino que todos conocemos en esta clase de narraciones, y no se sale de la pauta más que establecida ni arriesga un ápice en ningún momento. Y, sin embargo, con amabilidad, un sentido del humor de lo más natural que arranca alguna que otra carcajada y ni una sola virguería, el filme consigue lo que se propone: llevarnos al huerto de la empatía y la emotividad, y atrapa nuestras emociones sin estridencias, con un par de montajes musicalizados de avance resumido y las canciones que corresponde al protagonismo de un músico popular.
Lo cierto es que Fogelman podía haberse lucido un poco en el último instante si nos hubiera brindado un final abierto, pues la estimable escena de cierre que había escrito se prestaba francamente bien a hacerlo sin que chirriara lo más mínimo, y además así se lo podría calificar de honesto por elegir el camino de en medio entre dos posibilidades muy vistas. Por suerte, eso no aniquila la agradable comedia dramática que ha construido, lo cual, de todos modos, era difícil gracias al talento y las tablas del gran Al Pacino. Steve Tilston, el verdadero Danny Collins, puede estar satisfecho.
Fuente: http://hipertextual.com/2016/03/steve-tilston-el-verdadero-danny-collins
sábado, 23 de enero de 2016
Mozart y Salieri trabajando juntos!!!!
Olvidemos por un momento la conocida obra teatral Amadeus, de Peter Shaffer, que Miloš Forman llevó magistralmente a la gran pantalla en 1984. Mozart y Salieri fueron más amigos que enemigos. Más colegas que rivales. Es bien sabido que compartieron escenario en Schönbrunn en 1786 durante los estrenos de Der Schauspieldirektor y Prima la musica e poi le parole, coincidieron después en Fráncfort en la coronación de Leopoldo II y asistieron juntos en 1791 a una función de Die Zauberflöte en Viena. El mito popular y romántico que retrata Amadeus surgió tardíamente en 1823, cuando un Salieri enfermo y demente confesó haber envenenado a Mozart.
Ahora podemos demostrar incluso que Mozart y Salieri colaboraron ocasionalmente en 1785 componiendo juntos una misma obra. El pasado 10 de enero el Schwäbische Zeitung daba a conocer el hallazgo en Praga de un ejemplar del libreto y la partitura de una cantata conmemorativa para voz y acompañamiento compuesta por Mozart junto a Salieri sobre versos de Lorenzo da Ponte. La Fundación Mozarteum, de Salzburgo, la prestigiosa institución que promueve desde hace más de un siglo la investigación acerca de la vida y la obra del compositor salzburgués, acaba de dar carta de naturaleza a este revelador hallazgo.
En junio de 1785 la famosa soprano inglesa Nancy Storace, que más adelante sería la primera Susanna en Le nozze di Figaro, de Mozart, perdió súbitamente la voz durante el estreno de Gli sposi malcontenti, de su hermano Stephan Storace, en el Burgtheater de Viena. Tardaría cuatro largos meses en poder volver a cantar y ello obligó a posponer su Ofelia en la nueva ópera de Salieri, La grotta di Trofonio. La feliz noticia de su recuperación fue celebrada en octubre con una breve cantata titulada en italiano Para la recuperada salud de Ofelia, donde colaboraron tres compositores: Mozart, Salieri y un tal "Cornetti" (un seudónimo por estar en cursiva, pero quizá también el maestro de canto Alessandro Cornetti). La prensa de la época dio cumplida noticia de la composición y de su distribución impresa por Artaria —incluso figura en el catálogo mozartiano desde 1937 con la referencia K.477a—, aunque nunca se había encontrado ningún ejemplar de la misma.
Ahora podemos demostrar incluso que Mozart y Salieri colaboraron ocasionalmente en 1785 componiendo juntos una misma obra. El pasado 10 de enero el Schwäbische Zeitung daba a conocer el hallazgo en Praga de un ejemplar del libreto y la partitura de una cantata conmemorativa para voz y acompañamiento compuesta por Mozart junto a Salieri sobre versos de Lorenzo da Ponte. La Fundación Mozarteum, de Salzburgo, la prestigiosa institución que promueve desde hace más de un siglo la investigación acerca de la vida y la obra del compositor salzburgués, acaba de dar carta de naturaleza a este revelador hallazgo.
En junio de 1785 la famosa soprano inglesa Nancy Storace, que más adelante sería la primera Susanna en Le nozze di Figaro, de Mozart, perdió súbitamente la voz durante el estreno de Gli sposi malcontenti, de su hermano Stephan Storace, en el Burgtheater de Viena. Tardaría cuatro largos meses en poder volver a cantar y ello obligó a posponer su Ofelia en la nueva ópera de Salieri, La grotta di Trofonio. La feliz noticia de su recuperación fue celebrada en octubre con una breve cantata titulada en italiano Para la recuperada salud de Ofelia, donde colaboraron tres compositores: Mozart, Salieri y un tal "Cornetti" (un seudónimo por estar en cursiva, pero quizá también el maestro de canto Alessandro Cornetti). La prensa de la época dio cumplida noticia de la composición y de su distribución impresa por Artaria —incluso figura en el catálogo mozartiano desde 1937 con la referencia K.477a—, aunque nunca se había encontrado ningún ejemplar de la misma.
El compositor y musicólogo Timo Jouko Herrmann (Heidelberg, Alemania, 1978), especialista en Salieri, ha sido el responsable del hallazgo en la biblioteca del Museo checo de la música de Praga. Herrmann reconoce que ha sido fruto de la casualidad: "Tenía interés por consultar simplemente el catálogo de libretos de esa biblioteca por Internet para buscar obras de un discípulo de Salieri". "Me alegré al descubrir el libreto de la cantata perdida, pero cuando me preguntaron si quería también la partitura impresa, no me lo podía creer", añade. El referido texto de la cantata, que se inicia con el verso "Lascia la greggia, o Fillide", contiene 30 estrofas y fue redactado por el famoso poeta de la corte imperial vienesa, Lorenzo da Ponte, libretista entre otras óperas de Le nozze di Figaro, Don Giovanni y Così fan tutte de Mozart. Da Ponte narra aquí la historia de los cuatro meses en que la Storace estuvo enferma, aunque emulando el estilo de la poesía bucólica italiana.
Además del libreto, el impresor de la corte imperial vienesa, Joseph von Kurzböck, añadió excepcionalmente unas páginas desplegables con la música de Mozart, Salieri y Cornetti. Se trata de una reducción en dos pentagramas para voz y acompañamiento, pues es probable que la obra estuviese originalmente escrita para soprano con varios instrumentos. Concretamente, la música de Mozart se limita a un Andante de 36 compases que se inicia con el verso "Quell’ agnelletto candido". Ya se ha previsto una edición de esta cantata en la editorial Friedrich Hofmeister de Leipzig que se presentará en la Musikmesse de Fráncfort en abril. Por su parte, la Fundación Mozarteum de Salzburgo ha anunciado una primera interpretación de la obra el mes que viene en una adecuada reconstrucción que está preparando su descubridor.
Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2016/01/21/actualidad/1453379139_951472.html
domingo, 13 de diciembre de 2015
Canciones censuradas Nro.2: September Song (Kurt Weill - Lotte Lenya)
Los nombres Kurt Weill y Bertolt Brecht (entre otros) son sinónimo de políticas radicales e innovación cultural en la República de Weimar. Conocidos principalmente por el éxito de Die Dreigroschenoper (“La opera de los tres centavos”) pero también por numerosas otras piezas donde colaboraron, el dúo representaba todo lo que el régimen nazi declaraba como enemigo. El judío Weill y el marxista Brecht fueron, por ende, los primeros y más obvios blancos de la opresión cultural nazi.
Kurt Weill nació el 2 de marzo de 1900 en una familia judía de Dessau, Alemania. Dado que su padre era cantor en una sinagoga, la familia apoyó las primeras inclinaciones musicales de Weill. De adolescente, comenzó a estudiar música con Albert Bing. Pronto empezó a componer y mostró una temprana predilección por la música vocal, que lo condujo al teatro musical. Luego se mudó a Berlín para continuar sus estudios y trabajó con Engelbert Humperdinck y Ferruccio Busoni. Si bien Weill no fue un muy buen alumno, logró sobrevivir dictando clases particulares y dirigiendo coros en la sinagoga.
El aspirante a músico prontamente pasó a ser parte de la vibrante escena cultural de Berlín de los años ’20. En 1922, se sumó al Novembergruppe, el grupo de artistas de izquierda de Berlín, que incluía a Hanns Eisler y Stefan Wolpe. Fundamentalmente presentaban trabajos de compositores modernistas como Berg, Schoenberg, Hindemith, Stravinsky y Krenek. Al principio, Weill tuvo algunos éxitos pero su sociedad con Brecht fue lo convirtió en una estrella internacional.
“La opera de los tres centavos” se estrenó el 31 de agosto de 1928 y estaba protagonizada por Lotte Lenja, la esposa de Weill. Fue un gran éxito y ubicó a Weill como uno de los compositores más exitosos de la Alemania de Weimar. La poderosa música de Weill combinada con el cinismo y la crítica social del libreto de Brecht produjeron una de las creaciones culturales más importantes de la Europa de entreguerras. En marzo de 1930, se estrenó en Leipzig su Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny (“Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny”). A esas alturas, había mucha tensión entre Brecht y Weill, ya que ambos eran muy obstinados y eso generó muchos conflictos entre ellos. Además, a medida que la derecha política crecía en el poder, su trabajo era cada vez más criticado. Aunque las óperas de Weill continuaron siendo éxitos populares, las protestas nazis frecuentemente interferían con sus actuaciones y la presión de trabajar en tales condiciones estaba destruyendo su matrimonio también. Los directores de teatro se volvieron más reticentes a presentar su trabajo.
Como muchos otros artistas en su situación, Weill malinterpretó reiteradamente los desarrollos políticos y creyó que las cosas podrían mejorar. Eventualmente, se enteró de que tanto él como su esposa estaban en la lista negra de los nazis y que los iban a arrestar. Así que en marzo de 1933, cruzó la frontera con destino a Francia y esperaba que su estadía en París fuera temporaria. La continua colaboración de Weill con Brecht mientras estuvo en París no tuvo mucho éxito y su matrimonio prontamente terminó en divorcio. Luego se fue a los Estados Unidos, donde tenía la esperanza de reconstruir su carrera. Allí, se volvió a juntar con su ex esposa Lenja. Luego recordó:
Lenya y yo llegamos aquí en 1935 e inmediatamente nos enamoramos de este país. Y mi éxito aquí (que la gente habitualmente atribuye a la ‘suerte’) se debe principalmente al hecho de que adopté una actitud constructiva y positiva hacia el estilo de vida de Norteamérica y hacia las posibilidades culturales de este país.
El tono seguro de esta afirmación oculta la dificultad y la lucha de sus primeros años en los Estados Unidos, donde sus obras no fueron exitosas y la joven pareja luchaba para mantenerse. Luego, Weill colaboró con el dramaturgo Paul Green en la obra anti bélica Johnny Johnson, y costeó sus gastos componiendo música cinematográfica. Recién en 1938, con el éxito musical de Knickerbocker Holiday, escrito por el dramaturgo Maxwell Anderson, Weill finalmente tuvo acceso a la escena teatral de los musicales de Broadway. Los otros dos grandes éxitos que Weill tuvo en Broadway fueron escritos durante la guerra: Lady in the Dark, con letra de Ira Gershwin, y One Touch of Venus, una comedia musical. El compositor, sin embargo, nunca olvidó sus raíces y, a diferencia de muchos otros emigrantes que luchaban por disimular sus orígenes judíos, se convirtió en una de las primeras figuras en recordar el Holocausto y generar conciencia en la gente sobre la situación apremiante de los judíos de Europa. A pesar del éxito económico que tuvo en los Estados Unidos, nunca obtuvo el tipo de fama o influencia que disfrutó en los años de la República de Weimar. Siempre como un forastero, vivió al margen del entorno musical y hasta su muerte le negaron la membresía de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras.
Tradicionalmente, los académicos dividieron el trabajo de Weill en dos partes principales: sus trabajos iniciales (especialmente las colaboraciones con Brecht) compuestos en Alemania y sus últimas producciones, escritas en los Estados Unidos. Algunos sostuvieron que sus primeros trabajos fueron superiores y condenaron el material escrito para Broadway y Hollywood aduciendo que era superficial y dirigido a las masas. Si bien las producciones que realizó luego de las colaboraciones con Brecht no eran tan políticas, durante su carrera en los Estados Unidos Weill llevó a cabo obras importantes donde criticaba el optimismo de Norteamérica y el estilo de vida de los norteamericanos. Trataba temas como la desigual distribución de la riqueza, la segregación y el efecto de la industrialización sobre las familias. El nivel de control sobre la estructura dramática de sus trabajos era inusual y Weill aprovechó dicha situación para incrementar la importancia social y el poder de sus obras. Musicalmente, compuso muchas canciones que tuvieron popularidad duradera, incluyendo la famosa canción Die Moritat von Mackie Messer.
Kurt Weill murió a los 50 años, el 3 de abril de 1950.
Fuente: http://holocaustmusic.ort.org/es/politics-and-propaganda/third-reich/weill-kurt/
martes, 29 de septiembre de 2015
Ahora podemos cantar Feliz cumpleaños sin pagar
La esperada sentencia es fruto de una demanda colectiva putativa presentada en 2013 por varios artistas contra Warner/Chappell, en busca de una devolución de los millones de dólares ganados en honorarios por la compañía durante años.
Para emitir el veredicto, el juez de distrito de los Estados Unidos George H. King tuvo que investigar la larga y complicada historia de la canción, que comenzó en 1893 con la publicación de una melodía llamada Good morning to all ("Buenos días a todos") en un cancionero para niños de preescolar, escrito por una mujer de Kentucky llamada Mildred Hill y su hermana, Patty.
Un juez de los EEUU determinó que Warner/Chappell Music no posee los derechos para el Happy Birthday to You, que ahora podrá ser empleada libremente por cualquier persona. La historia del tema que cantan millones
Esa melodía finalmente llegó a ser cantada con la familiar letra de Happy Birthday to You, que Patty también afirmó haber escrito, según documentos judiciales.
Los derechos de autor de Warner se negociaron con el editor de las hermanas Hill, la compañía Clayton F. Summy, posteriormente conocida como Birch Tree y adquirida por Warner en 1988. Summy había obtenido los registros de Happy Birthday to You en 1935, de acuerdo con documentos del tribunal.
"Los acusados nos pidieron averiguar que las hermanas Hill les dieron a Summy los derechos de la letra para explotarla y protegerla, pero esta afirmación no es apoyada por los registros", escribió King en su texto de 43 páginas.
"Las hermanas Hill dieron a Summy los derechos a la melodía, y los derechos para los arreglos de piano basados en la melodía, pero nunca ningún derecho sobre la letra", agregó.
"Happy Birthday to You es finalmente gratis después de 80 años", dijo al diario Los Angeles Times Randall Newman, abogado de los artistas que incluyen a cineastas que trabajan en un documental sobre la canción. "Finalmente, la farsa ha terminado. Es increíble", añadió.
Fuente: http://www.infobae.com/2015/09/23/1757407-la-cancion-feliz-cumpleanos-ya-es-dominio-publico
sábado, 4 de julio de 2015
No se puede confiar en nadie Nro.32. Sex Pistols promociona tarjetas de crédito
El legendario grupo británico de punk Sex Pistols promocionará las nuevas tarjetas de crédito de la empresa de servicios financieros Virgin Money, fundada por el millonario inglés Richard Branson -quien los fichó hace 38 años con su discográfica Virgin Records-.
La banda, que revolucionó la escena musical británica en los setenta con su actitud provocadora y letras contra el poder establecido, prestará su nombre y las carátulas de sus álbumes para decorar las tarjetas, que se comercializarán a partir de hoy.
Así, según informó el viernes la entidad bancaria, el plástico estará diseñado con detalles del álbum "Never Mind de Bollocks" y del sencillo "Anarchy in the UK", entre otras iniciativas publicitarias.

La banda, que revolucionó la escena musical británica en los setenta con su actitud provocadora y letras contra el poder establecido, prestará su nombre y las carátulas de sus álbumes para decorar las tarjetas, que se comercializarán a partir de hoy.
Así, según informó el viernes la entidad bancaria, el plástico estará diseñado con detalles del álbum "Never Mind de Bollocks" y del sencillo "Anarchy in the UK", entre otras iniciativas publicitarias.
"Durante mucho tiempo, todos los bancos británicos han sido iguales. Al lanzar estas tarjetas, queremos celebrar el legado de Virgin y su diferencia", afirmó la directora de tarjetas de Virgin Money, Michelle Greene.
"Los Sex Pistols desafiaron las convenciones y las maneras de pensar establecidas, lo mismo que nosotros hacemos en nuestro esfuerzo por cambiar la banca británica", agregó.
Asimismo, según adelantó Greene, las tarjetas incluirán nueva tecnología que permitirá que los datos, como el nombre, número y fecha de caducidad, aparezcan en el reverso.
Un portavoz de Virgin Money recalcó por su parte que "la relación entre los Sex Pistols y 'Sir' Richard Branson se remonta a hace 40 años", por lo que los miembros de la banda surgida en Londres en 1975 "están contentos de participar en esto".
Branson, que actualmente controla un 35% de Virgin Money, integrada en su conglomerado empresarial Virgin Group, fichó a los Pistols para su discográfica en 1977, aunque la banda, que solo estuvo activa casi tres años, perteneció a otros sellos antes y después de esa fecha.
El multimillonario dijo hoy que "los Sex Pistols son un grupo icónico y parte de la historia de Virgin". "Virgin Money es un banco que puede estar orgulloso de su pasado y me encanta que el equipo haya decidido celebrarlo de esta manera", declaró.
Fuente: http://www.clarin.com/extrashow/fama/Sex_Pistols-tarjeta-Virgi_n-Virgin_Money-Virgin_Records_0_1372662896.html
martes, 11 de febrero de 2014
No se puede confiar en nadie 31. Samuragochi, "Beethoven fantasma"
TOKIO.- La polémica por Mamoru Samuragochi, el hasta ayer admirado "Beethoven" nipón, está que arde en Japón. Tras revelarse que el supuesto compositor en realidad no ha firmado las obras que hasta ahora presentaba como propias, ahora su "negro" ofreció entrevistas y conferencias de prensa, en las que aseguró que Samuragochi no es un compositor clásico y que ni siquiera es sordo.
Ante decenas de periodistas y fotógrafos, Takashi Niigaki salió de las sombras y de un silencio que había guardado por 18 años. La confesión fue transmitida en directo por la televisión y duró más de una hora.
El hombre que fue el cerebro musica l del supuesto compositor sordo conocido como "El Beethoven japonés", afirmó el jueves que este falso maestro no tiene problemas de sordera y que ni siquiera sabe escribir partituras. "Desde hace 18 años soy el 'negro' de Samuragochi", declaró.
El miércoles, el propio Samuragochi, de 50 años, confesó que había contratado a otro hombre para escribir sus obras más conocidas. El impostor se había hecho famoso a mediados de los años 90 con composiciones clásicas que fueron la banda sonora de varios videojuegos.
Antes de su confesión, el supuesto compositor afirmaba que se volvió totalmente sordo hace unos 15 años, pero que continuó trabajando. Entre otras obras produjo la "Sinfonía Nº 1, Hiroshima", un homenaje a las víctimas de la bomba atómica del 6 de agosto de 1945.
Con sus lentes oscuros y su larga cabellera negra, el "Beethoven japonés" había conquistado la gloria y los corazones de sus seguidores durante dos décadas, diciendo que componía pese a su sordera.
En una entrevista con la revista semanal "Shukan Bunshun" publicada el jueves, el "negro" Takashi Niigaki describe un fraude cuidadosamente orquestado en el cual Samuragochi —quien en cierta oportunidad llamó a su pérdida del oído "un regalo de Dios"— interpretaba el papel de un artista atormentado.
Niigaki, quien afirmó que ya no podía soportar la historia falsa de un "Beethoven de la era digital", dijo que este compositor a menudo abandonaba su "máscara" de sordo.
"Al principio puede hacer algunos signos con la mano o leer los labios, pero a medida que la charla avanza comienza a conversar normalmente", sostuvo este profesor de una escuela de música de Tokio en dicha entrevista.
"Yo creo que le costaba mucho simular que estaba totalmente sordo. Recientemente, cuando nos vimos a solas en su casa, hablamos normalmente desde el principio", agregó.
Niigaki agregó en la conferencia de prensa en vivo difundida el jueves que "desde el primer día que me reuní con él hasta ahora, jamás tuve la impresión de que fuera sordo".
Este "negro" afirmó que al principio pensó que había sido contratado como asistente del compositor. "Pero después descubrí que ni siquiera puede escribir partituras", sostuvo, añadiendo que "al final, yo era un cómplice".
En la entrevista con "Shukan Bushun", Niigaki, de 43 años, afirma que "al principio acepté (componer para él) sin preocuparme. Pero se volvió cada vez más célebre, y yo comencé a temer que un día lo atraparan".
"Muchas veces quise parar, pero él me pedía que continuara y me pagaba (...) El año pasado llegó a decirme en un mensaje electrónico que se suicidaría si yo dejaba de componer" para él, explicó.
Después de estas revelaciones, Samuragochi permaneció silencioso. El miércoles, a través de su abogado, en un comunicado indicó que "lamentaba profundamente haber traicionado a sus admiradores y decepcionado a otros. Sabe que no tiene ninguna excusa".
Fuente: http://www.emol.com/noticias/magazine/2014/02/06/643474/habla-el-compositor-fantasma-del-beethoven-japones.html
jueves, 30 de mayo de 2013
domingo, 26 de mayo de 2013
martes, 18 de diciembre de 2012
Efemerides Nro.10: Keith Richards, su cumpleaños 69.
Keith Richards, nació en Inglaterra, el 18 de diciembre de 1943. Hoy celebrar su 69 años. Forma parte de la banda de rock The Rolling Stones, estando ininterrumpidamente en la agrupación desde 1962, y junto al cantante Mick Jagger y el baterista Charlie Watts (únicos elementos que permanecen de la formación original) son la asociación más larga en la historia del rock.
Pese a que casi toda su carrera musical la ha desarrollado como integrante de este grupo inglés, al igual que Jagger, también ha realizado trabajos en solitario y se unió a otros proyectos musicales como The New Barbarians, junto con su compañero stone Ronnie Wood. Sus materiales solistas, del mismo modo que las composiciones de la banda, se centran en temas rock con influencias en el rhythm and blues y el blues.
A partir de mediados de la década de los 60 se convirtió junto a Jagger en el motor creativo de los Stones, componiendo desde esa época casi todas de las canciones del grupo, y en algunas ocasiones interpretando la voz principal, como "You Got the Silver" o "Happy". Desde la década de los setentas arrastró grandes diferencias con Jagger, situación que llegó a su punto máximo durante la mitad de los 80s, que coincidió con la edición de Talk is Cheap (1988) y posteriormente Main Offender (1992). Fue elegido en 2003 por la revista Rolling Stone en el puesto número 10 de la Lista de los 100 guitarristas más grandes de todos los tiempos.
sábado, 29 de septiembre de 2012
Curiosidades 8: 10° edición del Country Music Festival a San Pedro, Provincia de Buenos Aires, Argentina
El 29 y 30 de septiembre en el Paseo Público de la ciudad que gobierna Pablo Guacone se harán presentes las mejores bandas nacionales e internacionales de música country. Por décimo año consecutivo, desde las 12 del mediodía en dos jornadas únicas, más de 30 shows continuados deleitarán a miles de personas que se acerquen a disfrutar de dos jornadas de un género musical que atrae e impone una nueva agenda.
Artistas que ya son parte de la historia del festival y nuevas propuestas le dan forma a esta décima edición. El Paseo Público Municipal, a orillas del río, albergará este acontecimiento con más de 30 shows de música country que ha tomado elementos de otros estilos musicales que van desde el jazz hasta el rock.
La música country, que tuvo sus orígenes en los años 20 en las regiones rurales del sur de los Estados Unidos, ha ido cambiando sus características a medida que ha absorbido la influencia de otros géneros. Fue progresivamente adquiriendo elementos propios del rock de los 50, por ejemplo, gracias a la aparición de cantantes como Elvis Presley, Jerry Lee Lewis, Johny Cash o Bill Halley.
De esta manera, el término "country" es ahora un nombre general que define a varios géneros musicales como el nashville, el bluegrass, honky tonk, rockability o country neo-tradicional. Todos ellos comparten características básicas por las cuales se emparentan directamente con el country tradicional.
El sábado 29 estarán presentes Twin Leaves, Jorge Castillo Trío, Carlos Carranza y la 9 Sur (Córdoba), Joe Moreno, Gabriel Grätzer & Big Tequilas, Lajtavary Family Band, La Rockabilera, Holy Cows, Fede Petro & The Monkiness, Melody Penan, Mavericks Country Band (Ushuaia), Fernando Goin, Pasto Loco, Willie Lorenzo & Daughters, No Bull, Natalí Castillo (España-Argentina), Cuero Crudo (Chile), Rock & Rule Swing Band (Rosario), Horses Country Band y Arena Country (Brasil).
El domingo 30 harán su presentación Richard Lake (Bahía Blanca), King Bee (San Pedro), Hermanos de distinto padre & madre, Gabriel Taborda All Show, Adrián Tigen, Rebeca Caldera, Billy La Rocka, Far West, Swing Brothers, Southbound, Hickory Wind (Uruguay), Bronco (Totoras, Sta. Fe), Elvis Vive (John Mc Inerny) (La Plata), Córdoba Gospel Singers (Córdoba), Wanted y MAX.
domingo, 19 de agosto de 2012
viernes, 3 de agosto de 2012
Alexander Dubach, violinista, pierde un Stradivarius en tren de Berna y se lo devuelven
El valiosísimo violín Stradivarius olvidado el pasado viernes en un tren en Berna fue perdido por un famoso músico suizo, Alexander Dubach, mundialmente conocido por su interpretación de obras de Niccolo Paganini, reveló este miércoles la prensa helvética.
De acuerdo con el diario BernerZeitung, el joven que halló el carísimo violín en un vagón de tren y lo depositó en la sección de objetos perdidos un día y medio más tarde se llama Pascal Tretola, y no tenía idea del valor del instrumento.
El propio Dubach había denunciado la pérdida del violín el mismo viernes, y las autoridades alertaron a la policía, divulgando una foto captada por una cámara de vigilancia mostrando un hombre retirándose de la estación con un estuche de violín.
"Había unos tipos extraños en el vagón y decidí tomar el estuche para que no pasara nada raro", dijo Tretola. Al día siguiente, al presentarse a la sección de objetos perdidos, quedó "horrorizado" al saber que la policía le estaba buscando.
Además, supo en ese instante que el violín hallado era un Stradivarius y que costaba algunos millones de euros. Siempre según el diario, el propietario real del instrumento, que desea permanecer anónimo, le había prestado el violín a Dubach y en todo momento expresó seguridad de recuperarlo.
"Nunca pasé tanto miedo en mi vida. Yo jamás habría podido reparar el daño", admitió Dubach al diario, en referencia al precio del violín. Dubach y el misterioso dueño del Stradivarius decidieron ofrecer una recompensa a Tretola, tras asegurar que el joven que devolvió el instrumento "no ha pedido absolutamente nada a cambio por su gesto".
Fuente:
miércoles, 18 de julio de 2012
Pussy Riot, presas por cantar oración punk en rusia contra Putin. Huelga de hambre de fanaticos
Unos 10 partidarios de las integrantes del grupo femenino de punk rock Pussy Riot, presas por haber cantado en una iglesia una canción que criticaba al hoy presidente Vladimir Putin, iniciaron el lunes su 11º día de huelga de hambre en apoyo a las tres jóvenes detenidas.
El pasado 21 de febrero, cinco miembros de Pussy Riot, con la cara cubierta por capuchas de colores, cantaron en la catedral moscovita de Cristo Salvador una canción llamada 'Oración punk', que criticaba al primer ministro Vladimir Putin, quien posteriormente fue elegido presidente ruso.
Se las acusa de "vandalismo cometido en grupo organizado" y podrían ser condenadas a una pena de hasta siete años de prisión.
Nadejda Tolokonnikova, de 22 años; Maria Alejina, de 24 años; y Ekaterina Samutsevich, de 29 años, presas desde hace más de cuatro meses, anunciaron el pasado 4 de julio que iniciaban una huelga de hambre contra una decisión de justicia que les otorgaba sólo cinco días para estudiar sus expedientes judiciales.
La semana pasada, las tres mujeres dijeron que suspendían esta acción por razones de salud, indicó el lunes a la AFP uno de sus abogados, Nikolai Polozov. No obstante, unos 10 partidarios de las detenidas prosiguen su huelga de hambre. "Ya no puedo caminar", dijo a la radio Eco de Moscú la pintora Elena Jeidiz.
sábado, 9 de junio de 2012
Efemerides Nro.7: 50 años del "Bésame mucho" de los Beatles
El 6 de junio de 1962 fue la primera sesión de los Beatles en
los estudios EMI en Abbey Road, concretamente en el estudio 2, en el que
permanecieron desde las 7 hasta las 10 de la noche. El productor George Martin
no estuvo presente: delegó la audición a Ron Richards y al ingeniero Norman
Smith, para escuchar la grabación después.
Richards se quejó del desempeño del baterista, Pete Best, y sólo conservó dos
canciones de aquella oportunidad: la original Love Me Do y la versión
en fusión de rock'n'roll y cha-cha-chá de Bésame Mucho,
composición de la mexicana Consuelo Velásquez popularizada en 1953 por el
cantante chileno Lucho Gatica. La versión de los Beatles la cantaba Paul
McCartney.
Ambas piezas están incluidas en el Volumen 1 de la Antología de los Beatles
lanzada en noviembre de 1995. Una nueva grabación de Love Me Do se
convirtió posteriormente en su primer éxito, mientras que las otras dos
canciones grabadas en esa oportunidad, P.S. I Love You y Ask Me
Why, fueron borradas esa misma noche.
Bésame Mucho, tema que formaba parte de su repertorio en Hamburgo,
no fue incluida en ninguno de los discos oficiales de los Beatles, quizás por
ser considerada una novedad sin posibilidades de éxito en el mundo angloparlante
de aquella época (a pesar de La Bamba de Ritchie Valens, un gran éxito
internacional en 1957). En 1969, cuando el grupo participaba en las sesiones de
Let It Be, en plena desintegración, volvieron a tocar este bolero,
incluido en la película pero no en el disco.
Otra conexión latina de los Beatles: los zapatos que empezaron a usar desde
1961, una combinación de botines de Chelsea con tacones cubanos, heredados de
los botines flamencos. Parte de su indumentaria durante sus primeros años,
contribuyeron a poner de moda los tacones altos en calzado para varones.
En 2012 se cumplen los aniversarios más importantes de la historia de los
Beatles. Fue hace 50 años que lograron el contrato que los mantuvo unidos hasta
el final de la década, convirtiéndolos en el grupo más exitoso en la historia de
la música popular.
Fue hace medio siglo que ocurrieron muchas cosas. Comenzando por el mismísimo
día de Año Nuevo de 1962, cuando tuvieron una desastrosa grabación para el sello
Decca, que los rechazó con la frase célebre de uno de sus directivos: "los
grupos de tres guitarras y una batería tienen los días contados".
Esa grabación, sin embargo, fue el arma de Brian Epstein, el manager de los
Beatles, para convencer a George Martin, del sello Parlophone, su última carta
bajo la manga tras haber fracasado con las demás disqueras importantes. El 13 de
febrero estos dos hombres se entrevistaron por primera vez y escucharon juntos
la cinta.
Tampoco es que Martin estuviera del todo convencido: la grabación de Decca no
era muy prometedora, pero el oído de este productor de discos de comedia en un
sello menor de la importante disquera EMI acertó al reconocer las virtudes de la
armonía vocal entre John Lennon y Paul McCartney, los principales compositores
del grupo.
El 9 de mayo fue la segunda reunión entre Epstein y Martin quien contagiado
del entusiasmo del manager, le entregó un contrato en el que no tenía
nada que perder: no lo firmaría hasta estar convencido del valor de los Beatles,
después de la sesión de Love Me Do y Bésame mucho.
El 18 de agosto debutaba Ringo Starr como baterista de los Beatles, ante el
descontento del grupo con Best, que fue despedido por Epstein. La siguiente
sesión en Abbey Road fue el 4 de septiembre.
La presencia de Starr fue vista con desconfianza por George Martin, quien por
las dudas había contratado al baterista de sesión Andy White, por lo cual se
grabaron dos versiones de Love Me Do, una con cada músico. Una figura
en el sencillo y la otra en el primer álbum del grupo, Please Please
Me.
Aquel 4 de septiembre fue el primer encuentro entre los Beatles y quien se
convertiría en su productor y arreglista. Después de un largo discurso de Martin
recibido por el cuarteto con un silencio inexpresivo, éste preguntó si había
algo que no les gustaba.
Fue George Harrison quien rompió el hielo con otra célebre frase: "para
empezar, no me gusta su corbata". Con su típico humor liverpudliano, el tímido
guitarrista conquistó al formal productor londinense.
A principios de octubre, Love Me Do fue lanzado como el primer
sencillo de los Beatles, que llegó a ubicarse entre las 20 primeras canciones de
la cartelera de éxitos británica. En noviembre, los Beatles grabaron Please
Please Me, que se convirtió en su primer sencillo en llegar al número uno
de la lista, tal como vaticinó Martin.
Y el 14 diciembre fue su última actuación en Hamburgo, la ciudad alemana
donde se foguearon antes de ser mundialmente famosos.
Es triste terminar esta lista de celebración de aniversarios con la noticia
de que Beatlemania, el museo de los Beatles en Hamburgo, cerrará sus
puertas a fines de este mes, después de tres años de desigual concurrencia.
martes, 20 de marzo de 2012
jueves, 15 de diciembre de 2011
La banda favorita de Homer Simpson: Grand Funk Railroad
Pobre Homer. Conduce su automóvil tranquilamente, para llevar a sus hijos y a los amigos de sus hijos al colegio. En la radio empieza a sonar Shinin On. Sacude la cabeza feliz: la vida, a veces, es bella. Sin embargo, los niños no parecen disfrutar tanto como él y —para su sorpresa y disgusto— le piden que cambie de emisora. Homer apenas puede creer que nunca hayan oído hablar de su banda favorita:
“¿No conocéis a Grand Funk Railroad? ¿Las Letras descamisadas de Mark Farner? ¿El bajo aplastante de Mel Schacher? ¿La habilidad a la batería de Don Brewer?”
La cara de tristeza de Homer Simpson lo dice todo. Incluso les recomienda a los chavales —mientras ellos salen corriendo del automóvil y huyen hacia la escuela para no oír más su antediluviana música y sus batallitas de abuelo Cebolleta— que busquen información sobre Grand Funk Railroad en la biblioteca. Lo que decía: pobre Homer. El mundo ha cambiado en torno a él y no puede entenderlo.
Resulta inevitable sentirse como Homer bastante a menudo. Grand Funk Railroad fueron una de las bandas de rock más grandes de América durante los setenta. No sólo en cuanto a calidad, sin también en popularidad. Uno de los primeros grupos en llenar estadios durante sus giras. Sus diez primeros álbumes —¡los diez!—vendieron millones, fueron como mínimo disco de oro cada uno de ellos (lo repito, ¡hablamos de diez álbumes!) e incluso en alguna ocasión múltiple disco de platino. Grabaron un buen puñado de temas que ayudaron a definir el sonido de los años setenta y en el escenario podían medirse con prácticamente cualquiera sin ningún tipo de complejo. Fueron uno de los puntales del rock de aquella época. Mark Farner era un fantástico cantante, un gran guitarrista y un “frontman” extraordinariamente carismático sobre las tablas. Mel Schacher creaba líneas de bajo que se te clavaban en el cerebro reptiliano y te hacían mover los pies. Don Brewer era uno de los baterías más anfetamínicos y espectaculares de su tiempo. Pero ninguno de los fenómenos de revival que han resucitado a grandes grupos de rock de los setenta (generalmente británicos: Led Zeppelin, The Who, Deep Purple, Black Sabbath, etc) han servido para reivindicar el papel de los Grand Funk ante el gran público, aunque como digo no tienen demasiado que envidiar a estos y otros nombres consagrados. Por algún motivo, defender a alguna de aquellas antiguas bandas se ha convertido en síntoma de modernidad, pero los Grand Funk siguen siendo “música de carrozas”. Por momentos parece que ya sólo nos gusta a los Homer de este mundo.
Aunque no son completamente desconocidos, ni siquiera hoy. Por lo general, a la gente le suena su éxito We’re an american band, que ha aparecido a menudo en películas y anuncios, y que curiosamente era uno de los pocos temas que no cantaba Farner, sino el batería. Pero eso parece poca cosa para un grupo que fue tan enorme, que congregaba multitudes y vendía discos a paletadas. Miles de DJ’s —al menos en España— son capaces de rescatar a los Sonics e ignorar por completo al trío/cuarteto estadounidense que protagoniza el presente artículo. La verdad es que nunca enciendes la televisión y te encuentras a Farner bailoteando al ritmo de Footstompin’ music. Es algo que sencillamente no ocurre, así que resulta lógico que Homer Simpson termine viendo programas de demoliciones de edificios y anuncios de la teletienda. No le dejan otra opción; si programasen conciertos de Grand Funk, ése sería el programa que él vería.
Grand Funk Railroad comenzaron su andadura a finales de los sesenta, con un formato inicial de tres miembros (con los años añadirían un teclista) inspirados por power tríos como los británicos Cream. Aunque su estilo no estaba tan anclado en el medio tiempo de blues o en la psicodelia, era más punzante y dinámico, con más nervio que el legendario grupo de Clapton. De hecho, Grand Funk sonaban como si Cream tuviesen prisa por terminar un concierto y además alguien les hubiese vertido combustible en el café. Eran rápidos y enérgicos; puro rock repleto de testosterona, no se andaban con demasiadas contemplaciones. Aunque su música no era exactamente monolítica, sino que recogían multitud de matices aparentemente alejados de su contundente fórmula en plan locomotora. Ya en su primer LP, On time, mostraban sus credenciales: un ruidoso hard rock pero con muchas pinceladas soul camufladas entre guitarrazos a todo volumen y desbocados desarrollos instrumentales. Su mezcla entre rock atronador y ritmos negroides tiene una buena explicación: procedían de Michigan —más concretamente de Flint, la ciudad natal de Michael Moore— así que compartían aquella particular mezcla de sonidos blancos y negros con varias bandas de la vecina Detroit, como los MC5. Los primeros discos de Grand Funk pueden englobarse perfectamente en ese sonido Detroit, caracterizado por amplificadores con el volumen al máximo, pero también por el amor hacia el soul que grababan los artistas negros de su ciudad, sede de la famosa Motown. En aquel su primer disco, Grand Funk combinaban el rock-soul de Are you ready con furiosas ráfagas de ametralladora como la sarcástica N.T.U.C. (“cunt” escrito al revés, o sea, “coño”) y su atómico solo de batería. Son sólo un par de ejemplos, pero como mínimo todos sus numerosos álbumes publicados entre 1969 y 1975 son imprescindibles, porque están repletos de muchas otras joyas que constituyen perfectas muestras de su energía.
Además, podían apoderarse de canciones ajenas con una facilidad sorprendente haciendo que pareciesen realmente canciones propias, como Feelin’ Alright de Traffic (se han hecho muchísimas versiones de este tema, pero la de Grand Funk suena como si la hubiesen compuesto ellos) o Gimme Shelter de los Rolling Stones. O cómo no, la famosa The Loco-Motion, a la que hicieron retornar a las listas de éxitos. Pero todos sus logros discográficos casi palidecían en comparación con el poder que eran capaces de desarrollar en directo. Sonaban potentes como los Zeppelin o los Purple, pero tenían ese deje típicamente americano, ese groove indefinible tan difícil de imitar por bandas de allende el Atlántico. En definitiva, esa esencia de Detroit bañada de música negra. O dicho de otro modo, eran dinamita envuelta en papel de regalo. O chocolate bañado en nitroglicerina. Estaban mucho más arraigados y constreñidos en el rhythm & blues y el soul que la mayor parte de las grandes bandas británicas de hard rock, quienes siempre mostraban un ramalazo pop. Quizá es una de las razones por la que su música no ha sido rescatada por el público actual; era difícil que Grand Funk crearan escuela. Aunque —como para cualquier grupo de los sesenta— una buena parte de sus influencias provenía de bandas británicas, había poco Beatles en la música de Grand Funk, y sí muchas raíces norteamericanas, mucho vinilo polvoriento y mucha radio de Detroit escuchada en algún sótano. No cabe duda de que su mejor música, escuchada hoy, suena añeja, lo cual no es malo en absoluto, pero sí los aleja de los gustos actuales. En sus años de gloria, la faceta pop del grupo era más bien residual: no había una Stairway to heaven fácilmente tarareable, ni siquiera estructuras maquinales fáciles de recordar como en una Smoke on the water. El sonido de Grand Funk era muy orgánico, muy pantanoso, muy crudo.
La banda conoció siete años de gloria entre el 69 el 75, fue muy prolífica en estudio y muy activa en directo, gozando de un éxito ininterrumpido en su país natal. Como dejamos entrever más arriba, señalar sólo algunos discos sería inútil: durante aquel periodo no publicaron nada que no mereciese la pena. Pero en la segunda mitad de la década, agotados tras una actividad incesante y con bastantes problemas de entendimiento y convivencia entre los tres miembros (bueno, para entonces cuatro con la inclusión de un teclista permanente) decidieron separarse. No fue una disolución definitiva, ya que tuvieron que grabar un par de discos más, uno por exigencias contractuales y otro porque Frank Zappa, gran fan de la banda, insistió en ejercer como productor en un nuevo trabajo. Pero el éxito les había abandonado —tampoco los trabajos posteriores a 1975 eran ya de tanta calidad como los de sus años dorados— y además Mark Farner quería lanzarse en solitario.
Posteriormente han conocido varias reuniones con diversa suerte. En los 80 volvieron a publicar otro par de discos, pero su momento había pasado y no tuvieron demasiado impacto. Sin embargo, una gira de reunión a finales de los 90 sí gozó de un considerable éxito en los Estados Unidos, no sólo porque existía un numeroso público nostálgico deseando volver a verlos sobre el escenario, sino porque la banda —especialmente Farner— demostró seguir en buena forma. Pero aquella reunión no duró demasiado, entre otros motivos porque retornaron las dificultades personales entre el cantante y sus compañeros. Hasta hoy en día, Brewer y Schacher han seguido girando bajo el nombre Grand Funk Railroad con otros músicos acompañándoles, pero Mark Farner ya no está en el grupo y actúa por su cuenta en solitario.
El bonito tributo que se les rindió en The Simpsons fue como el reconocimiento que la industria moderna les ha negado —si no me equivoco, aún no han entrado en el Rock ‘n Roll Hall of Fame, mientras que nombres tan rockeros como un villancico sí han sido incluidos— y curiosamente ha sido la mejor manera de que al menos una pequeña parte de los espectadores se haya interesado por ellos. Yo podría decir que es uno de mis grupos favoritos de aquellos años, pero es poco probable que nadie me hiciera caso. Sin embargo, el ser la banda favorita de Homer Simpson es un Honor con H mayúscula y un dato a ser tenido muy en cuenta. Sirva la sacrosanta opinión de Homer, y no la mía, como fundamento para homenajear con estas líneas a un grupo que era capaz de sonar así sobre un escenario. Y ya sabéis, si vuestros hijos os piden que quitéis su música de la radio del coche, por descontado ¡¡negaos en redondo!!
jueves, 24 de noviembre de 2011
Efemerides Nro.6: A 20 años del fallecimiento de Freddie Mercury
El 5 de septiembre de 1946 nace Farooksh Bulsara (nombre real de Freddie
Mercury), en la isla de Zanzíbar, junto a la costa de Tanzania. Su padre, Borni
Bulsara, trabajaba de cajero del Tribunal Supremo para el gobierno británico.
Mientras estaba en la escuela de Saint Peter´s en Bombay, su tutora se dio
cuenta de su talento para la música y le recomendó que tomara lecciones de
piano, y que se apuntara a actividades de coro y teatro. Fue entonces cuando el
joven Farookh formó su primera banda, The Hectics.En 1962, a los 17 años, Freddie (que así era como le llamaban la familia y amigos) se gradúa en el colegio con las máximas notas en Arte, Historia e Inglés, y se reunió con sus padres en Zanzíbar. Entonces Zanzíbar era una colonia británica, pero en diciembre de 1963 se convierte en estado independiente, y en 1964 la población africana inicia una revolución que hace que muchos británicos abandonen sus casas, entre ellos los Bulsara, que se fueron a Inglaterra con un par de maletas y poco más.
En septiembre de 1966 fue admitido en el Ealing College of Art para estudiar
Diseño Gráfico. Allí es donde conoce al bajista Tim Staffel. Tim llevó a Freddie
a uno de los ensayos de su grupo Smile, con Brian May a la guitarra y Roger
Taylor a la batería, y pronto se hace amigo de los dos. Antes de formar parte de
Smile, Freddie va ganando experiencia como cantante en varios grupos (Ibex,
Wreckage y Sour Milk Sea), pero en abril de 1970 se uniría a Brian y Roger y les
convencería para que el nuevo grupo se llamase Queen.
Freddie ha sido la parte más creativa de Queen, además de por las ideas que
aportaba, por sus originales canciones, desde Bohemian Rhapsody (con la
que hicieron el primer vídeo musical de la historia), hasta la rockera
Princes Of The Universe. En solitario, Freddie Mercury editó los
álbumes Mr. Bad Guy y The Freddie Mercury Album, que llegó a número 6 en Reino
Unido. Junto con Montserrat Caballé compuso el álbum Barcelona, cuyo tema
principal fue el himno de Los Juegos Olímpicos de 1992 y lo cantó a dúo con
Montserrat el 8 de octubre de 1988 en la ciudad condal, siendo ésta la última
vez que se subió a un escenario.
Freddie no hizo pública la noticia de que tenía sida hasta el 22 de noviembre de 1991, muriendo dos dias después. En los días anteriores a su funeral, miles de flores llegaron a su casa, y muchos fans se congregaban en los alrededores. John, Brian y Roger habían perdido a su mejor amigo. Publicaron la siguiente declaración:
Freddie no hizo pública la noticia de que tenía sida hasta el 22 de noviembre de 1991, muriendo dos dias después. En los días anteriores a su funeral, miles de flores llegaron a su casa, y muchos fans se congregaban en los alrededores. John, Brian y Roger habían perdido a su mejor amigo. Publicaron la siguiente declaración:
"Hemos perdido al mejor y más querido miembro de nuestra familia.
Sentimos un dolor tremendo porque se ha ido, tristeza porque se encontraba en la
cumbre de su creatividad, pero por encima de todo un gran orgullo por el modo
valeroso en que vivió y murió. Nos ha sido concedido el privilegio de compartir
nuestra vida con él. En cuanto nos sea posible, quisiéramos celebrar su vida al
estilo al que nos tenía acostumbrados".
lunes, 10 de octubre de 2011
Mikey Welsh (Weezer) anticipó su muerte por Twitter
El ex bajista del grupo Weezer, Mikey Welsh, de 40 años, fue encontrado muerto el sábado en una habitación de hotel en Chicago por causas desconocidas, según recoge este domingo la prensa estadounidense.
En los mensajes de su cuenta de Twitter contaba que por fin iba a tomar unas vacaciones después de un largo periodo y viajaría a Nashville y Chicago.
"He aterrizado sano y salvo en Chicago... estoy muy contento de estar aquí", decía en un texto del 4 de octubre.
En la cuenta @mikeywelsh71, que continúa abierta, se puede ver también otro mensaje del día 26 de septiembre en el que el artista escribe "he soñado que moría en Chicago el próximo fin de semana (de un ataque al corazón mientras dormía). Necesito escribir mi testamento hoy".
El bajista entró en contacto en 1997 con Rivers Cuomo, cantante del grupo, durante el receso que hizo Weezwer a mediados de los noventa y tocaron juntos en Homie, apodado por sus seguidores como "Rivers Cuomo Band", según recoge la revista especializada en música Rolling Stone.
Un año más tarde le ofrecieron un puesto fijo en Weezer cuando el bajista, Matt Sharp, abandonó el grupo y comenzaron a grabar algunas pruebas para el siguiente disco.
Welsh debutó en directo con Weezer en el año 2000, cuando el grupo volvió a escena con una larga gira ese verano y poco después grabaron el disco conocido como "Green Album", con temas como "Hash Pipe" y "Island in the Sun".
Éste fue el único disco en el que tocó el bajista ya que un año más tarde abandonó el grupo con "razones vagas", señala Rolling Stone, que más tarde se supo que estaba relacionada con ataques nerviosos y otros problemas de salud mental. En agosto de ese año estuvo en tratamiento psiquiátrico tras un intento de suicidio.
Posteriormente, Welsh dejó la música y había iniciado una segunda carrera artística centrada en el arte. Entre sus últimos trabajos está la portada del álbum de la banda Twin Berlin.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





